La compra de un chándal o la demás equipación deportiva parece sencilla hasta que comenzamos a comparar distintos modelos, tallas, tejidos y usos. La verdad es que hay mucha diferencia entre optar por una prenda solamente para entrenar y una para ir y volver del sitio donde se entrena o una ideada para competir con el equipo.
No hablamos solamente de estética: la transpiración, el confort, la libertad de movimiento o la durabilidad influyen bastante más de lo que puede parecer.
Cuando se compra con criterio, se gana en rendimiento y en el confort diario. Si además el material es capaz de aguantar bien el ritmo de entrenamientos y lavados, la inversión compensará bastante. Por este motivo es conveniente mirar más allá del mero diseño y pensar en cómo usarás la prenda de verdad.
¿Qué es lo que debe tener un chándal de baloncesto de calidad?
Estamos ante una de esas prendas que, como nos comentan desde Compradeporte.com, expertos en ropa deportiva, nos acompañan en bastantes momentos: antes de que se dispute el partido, después de entrenar, cuando se viaja al sitio de juego y muchas veces, hasta en esos días de descanso.
Por todo ello, es necesario elegir bien. Un chándal de baloncesto nos tiene que ofrecer abrigo sin agobios, movilidad sin exceso de holgura y un tejido que sea capaz de resistir el uso habitual. Un aspecto vital es la transpirabilidad. Pese a que el chándal de invierno es necesario que proteja del frío, es conveniente que retenga mucho calor en el caso de que te muevas con él. Los tejidos a nivel técnico funcionan mejor que los materiales muy pesados o rígidos.
De la misma forma, es vital que la prenda tenga buena caída, ya que eso al final evita que te puedas sentir incómodo cuando te vayas a sentar, correr o hacer ejercicios de activación. Otro factor que bastantes veces pasamos por alto es el ajuste. Cuando compramos un chándal muy ancho, es posible que sea poco práctico, y uno que sea muy ceñido limitará los movimientos.
Lo ideal es encontrar un equilibrio con el que podamos calentar, desplazarnos y descansar sin que haya que recolocar la ropa a cada instante. De no ser así, en lugar de estar atentos al desarrollo del entrenamiento o del propio juego, estaremos pensando más en lo incómodos que nos encontramos con la prenda en cuestión. Esto no debe suceder de ninguna manera.
¿Qué diferencias hay entre un chándal de viaje y uno de entrenamiento?
Todos los chándales no cumplen la misma función. Los de viaje habitualmente tienen una imagen bastante más cuidada y un confort general para llevarlo fuera de la pista. Los que son de entrenamiento se orientan más al movimiento y la resistencia. Esta es una diferencia importante, en especial cuando se le da mucho uso.
Los chándales de viaje tienen un diseño de mayor limpieza, en los que la estética es de mayor presencia. Pueden ser una elección magnífica para los desplazamientos, calentamientos suaves o si se quiere dar una imagen de mayor profesionalidad.
Los de entrenamiento priorizan los tejidos de mayor ligereza, elasticidad y un tacto ideado para el trabajo físico.
Si lo que quieres es usarlo para todo, lo mejor es optar por un modelo que sea versátil. Cuando se juega con frecuencia o se entrena varias veces a la semana, merece la pena tener claro qué papel cumplirá cada una de las prendas.
De esta forma se evita adquirir algo bonito, pero escasamente práctico, o algo que sea muy técnico que después no sea cómodo fuera de la pista de juego.
Cómo acertar con la equipación de baloncesto
Si se quiere no fallar, aquí no hablamos solamente de abrigo o estética, lo hacemos de rendimiento, identidad de equipo y de resistencia. Con la equipación debemos movernos con completa libertad, evacuar bien el sudor y soportar lavados continuos sin que se pierda la forma o el color.Tanto la camiseta como el pantalón deben adaptarse al juego sin que se generen molestias.
En el mundo del baloncesto existen cambios de ritmo constantes, contactos, saltos y movimientos amplios, por lo que cualquier costura que se coloque mal o tejidos poco flexibles se notan en seguida. Esto hace que convenga buscar prendas ligeras, suaves e ideadas para hacer deporte.
No hay que olvidar que la uniformidad tiene bastante peso. No solo estamos ante una función estética, también lo es en la práctica, reforzando la imagen de grupo.
Cuando se juega con una prenda personalizada o con unos colores bien escogidos, es mayor la sensación de seriedad y cohesión. Todo esto se nota en las categorías formativas, como en los equipos amateur o en los clubes más organizados.
Tallas, patronaje y libertad de movimiento
Entre los errores que se producen más habitualmente cuando se adquiere ropa deportiva está pensar que la talla normal vale siempre. El caso es que en baloncesto no siempre vale. Los chándales que quedan perfectos en la cintura pueden quedar cortos de mangas, o una camiseta puede que se ajuste bien en el pecho, pero que sea más limitada en los hombros. Por todo ello es mejor revisar bien las medidas antes de comprar.
En las equipaciones pasa igual. Puede ocurrir que una camiseta que sea muy corta se suba al levantar los brazos y un pantalón muy holgado resulte incómodo cuando se va en carrera o defensa. Lo mejor es probar, comparar y fijarse en el mismo patrón que tiene la prenda. Existen modelos que llegan a tallar con amplitud; otros son más estrechos y esto al final cambia mucho el resultado final.
Debemos pensar en el uso que se le quiere dar. Cuando se quiere competir, el ajuste es mucho más técnico. Si se desea para los entrenamientos, en ocasiones puede ser mejor usar algo más de margen. No hay la talla perfecta para todo el mundo, pero sí una talla que puede encajar bien con la forma en la que te mueves.
¿Qué tejidos son los que mejor funcionan?
Una cosa que hay que tener claro es que el tejido como tal es el encargado de marcar la diferencia entre una prenda que acompañe y otra que estorbe. Para este tipo de ropa deportiva, lo mejor es optar por materiales ligeros, de calidad y que tengan una buena resistencia.
No vale con que sean solo bonitos; deben tener que soportar movimientos repetidos, lavados y cambios en cuanto a temperatura.
Algo que es bastante conveniente es que el tejido no dé sensación de pesadez cuando se suda. En los deportes de gran intensidad, como en el baloncesto, se nota rápidamente. Una prenda que pese mucho después del entrenamiento ya no es práctica.
Por esto, lo ideal es apostar por unos materiales que consigan equilibrar el abrigo, una gran ligereza y la mejor ventilación posible.
Personalización y imagen de equipo
Este es un aspecto cada vez más importante, en especial en los clubes, escuelas deportivas y equipos amateurs. El hecho de llevar un nombre, número o un diseño propio hace que la misma equipación cobre más valor y que el equipo se pueda identificar más con ella. No estamos solamente ante un tema visual; se refuerza la sensación de pertenencia.
Recuerda, eso sí, que la personalización como tal no debe comprometer el confort. En ocasiones se abusa de los estampados, acabados o elementos decorativos que pueden quedar bastante bien en las fotos, pero que le restarán funcionalidad. Lo más sensato es que la imagen acompañe a la propia prenda, no que pase a ser algo incómodo.
Comprar para un club o para uso individual
Hay que tener claro que no es igual comprar una única equipación que hacerlo para todo un equipo. Cuando se hacen compras individuales, pesan más los gustos personales, el presupuesto y el confort.
En las adquisiciones para los clubes hay que pensar en otros factores, tales como la homogeneidad, las tallas disponibles, que se puedan reponer y un diseño consistente.
Cuando sea un club, nuestra recomendación es pensar a medio plazo. Una equipación es posible que necesite ampliaciones o reposiciones a lo largo de la temporada, por lo que es bueno optar por un modelo que no desaparezca pronto del catálogo.
Si queremos hacer compras individuales, aquí es cierto que se puede ser más libre, pero merece la pena mirarlo todo con más tranquilidad. No todo lo que parece deportivo funciona tan bien en la pista. Hay modelos que pueden parecer atractivos a nivel visual que no aguantan el ritmo real del juego y aquí hay que ser prácticos.
La compra que hagas se notará en la pista
La experiencia deportiva, para ser completa, debe contar con una ropa de calidad. No hablamos de simples complementos; estamos ante elementos que influyen de manera importante en la forma de mover, de sentir y en cómo se afronta cada entrenamiento o partido. Si se elige bien la prenda, casi no se va a notar lo que llevas y tendrás un mejor rendimiento, así que piensa bien qué es lo que te pones.