Un festival de música, una boda, en las ferias o en una comida de empresa… cada vez es más frecuente encontrarse con estas furgonetas vestidas de restaurante en lugares en los que antes había una caseta. Montar una food truck es algo que se ha incrementado en los últimos años, experimentando un verdadero auge en nuestro país. Los camiones o furgonetas que ofrecen comida rápida (y no tan rápida en algunos casos) se han convertido en una opción muy popular a la hora de emprender en el mundo de la hostelería. Tanto es así que hay cocineros de renombre que apuestan por una food truck en plena calle, como complemento a los ingresos de su restaurante y como experiencia culinaria.
A la hora de montar este negocio, es importante contar con un buen plan de empresa y seguir los mismos pasos que los que se siguen a la hora de montar un negocio similar en un local. De manera que hay que hacer un estudio de mercado para definir la propuesta gastronómica y saber a qué tipo de público se quiere dirigir el negocio. Las posibilidades que ofrece un food truck van más allá de la comida rápida y pueden especializarse en comida mexicana, pinchos, comida vegetariana, vegana, apta para celíacos, sushi, postres, helados… Teniendo en cuenta estos aspectos, se determina el tipo de vehículo necesario, las dimensiones que debe tener y el equipamiento a utilizar.
Lo primero, primerísimo, que hay que hacer es conocer el negocio de los food trucks, para seguir con los detalles, homologar la furgoneta o el camión, hacer las compras necesarias y seguir los pasos necesarios para su apertura. Si te interesa el asunto, sigue leyendo. Puede que acabes montando tu propia food truck o visitando todas las que encuentres.
Un negocio por conocer
Resulta una opción de lo más interesante: cocinar y ofrecer comida desde una furgoneta. Algo que hemos visto incontables veces en las películas y series americanas, ahora lo podemos encontrar en nuestras ciudades. Algo que han aprovechado los profesionales de Bull Roller Footruck para convertir las food trucks en historias en movimiento y las comidas en experiencias inolvidables como fabricantes de food trucks y remolques de food truck a medida totalmente personalizados.
Ser consciente de los pros y los contras para iniciarse en el negocio es tan necesario como saber el camino a seguir para emprender. Todo tiene su aspecto positivo y su aspecto negativo, por lo que hay que conocer todas las características, sus ventajas y sus desafíos para poder saber a lo que se enfrenta el emprendedor y conocer los posibles problemas que se pueden producir.
Dentro de las ventajas que ofrece este tipo de negocio, encontramos la movilidad, ya que no se encuentra instalado en un único lugar y se puede desplazar, lo que permite ampliar la clientela y aumentar las posibilidades de éxito. Otro aspecto favorable es la flexibilidad que permite, ya que es posible llevar comida fresca a eventos especiales como una boda y concede flexibilidad a la hora de ajustar y cambiar el menú y los alimentos a ofrecer. Además, las deducciones fiscales son ventajosas respecto a los impuestos que tiene que pagar un restaurante convencional.
En lo que respecta a los desafíos, podemos citar la competencia, sobre todo ahora que se trata de un mercado en auge, por lo que hay que idear un concepto que marque la diferencia con la competencia. Son muchas horas de trabajo sobre todo en los eventos y festivales, por lo que hay que estar dispuesto a hacerlas para que la competencia no saque ventaja. Por otro lado, existen restricciones urbanísticas que hay que tener en cuenta, ya que no se puede colocar en cualquier sitio y hay que estar informado sobre las restricciones y las leyes de zonificación.
De manera que, antes de invertir en el camión de comida rápida, hay que investigar bien el sector, saber a lo que hay que enfrentarse y con quién se compite. A fin de cuentas, hay que destacar frente al mercado existente, por lo que hay que investigar y obtener información sobre los aspectos siguientes:
- Negocios relacionados existentes en la zona y las ideas de negocio.
- El tipo de población de la localidad en la que se piensa abrir el negocio.
- Las restricciones urbanísticas y los lugares en los que se puede aparcar.
- Las horas y los lugares donde hay mayor concurrencia para atraer clientes.
Otro de los aspectos importantes que hay que conocer es si en la ciudad o zona en la que se piensa instalar existe la demanda de este negocio y las propuestas existentes. Si existe mucha oferta, es posible plantearse trasladar el camino a otra zona.
Pasamos a la definición del concepto. A la hora de elegir el adecuado, hay que fijarse en lo que buscan los futuros clientes. Al mismo tiempo, hay que dejar volar la imaginación y las ideas para combinar los intereses personales con los de los futuros clientes, para crear un negocio de food truck único. Hay que definir el estilo de comida a ofrecer, cómo servirla y envasarla, el diseño del food truck, que tiene que ir acorde con el concepto de la comida, y elegir un nombre y logotipo que representen el negocio. Esto debe cumplir las siguientes características: ser único y fácil de recordar, representar a la empresa, captar la atención de la gente y expresar la intención sin ser demasiado específico.
El plan de empresa y lo que le sigue
Sin un buen plan no puede haber un buen negocio. Lo mismo que para montar un restaurante convencional, para poner en marcha un food truck hay que contar con un plan de empresa en el que se defina el modelo de negocio, sus puntos fuertes y débiles, la propuesta gastronómica, los eventos en los que puede encajar, etc. El plan también ayuda a atraer a los posibles inversores y socios comerciales, por lo que tiene que incluir los siguientes aspectos:
- Resumen de la idea de negocio con la identidad, las ideas, el concepto y los objetivos.
- Descripción de la empresa, detallando el aspecto, lo que se va a servir, el lugar, la diferencia con otros food trucks.
- Análisis de mercado con una evaluación de la competencia y las opciones de negocio.
- Organización y gestión de la empresa, si es necesario contar con empleados y la distribución del trabajo.
- Servicio y productos, con una visión detallada del menú y las opciones posibles.
- Estrategia de marketing y ventas.
- Estrategia de financiación.
- Proyección financiera en la que se estimen los costes de apertura y la previsión de ingresos.
- Apéndice en el que se añade cualquier información adicional.
Con el plan de negocio diseñado, el aspecto de la financiación suele quedar resuelto, por lo que toca conseguir el dinero necesario en base a lo expuesto en el plan. A la hora de obtener financiación, existen diversas opciones como el patrocinio, la inversión de otras empresas, el crowdfunding, los microcréditos, etc.
Pasamos a la imprescindible obtención de licencias y permisos que necesita un restaurante ambulante. Esto implica licencias para el vehículo, la ITV al día y los seguros necesarios, incluyendo uno de responsabilidad civil por tratarse de un negocio de atención al público.
Para el negocio hay que darse de alta en la Agencia Tributaria en el modelo 036 y en el epígrafe 663.1, además de contar con un certificado sanitario en el que se acredite que cumple con el Reglamento Europeo 852/2004 sobre higiene de los alimentos. Hay que darse de alta como autónomo y disponer del carné de manipulador de alimentos.
La elección del vehículo adecuado implica decantarse por uno resistente y adecuado al negocio. Hay que tener en cuenta aspectos como si se va a alquilar o comprar, si se va a escoger uno nuevo o de segunda mano, el distribuidor de mayor confianza y las adaptaciones que va a ser necesario realizar.
En consecuencia, determinar los costes varía en función del tipo de vehículo y de las reformas o del acondicionamiento necesario. Para hacerse una idea, el precio de un food truck en nuestro país puede variar desde los treinta hasta los cien mil euros, en función de si el vehículo está adaptado, la antigüedad del mismo y su equipamiento.
Lo que sigue es renovarlo si es necesario, amueblarlo al gusto y comprar todos los productos y el equipamiento necesario para poder trabajar. Equipos de cocina, de preparación de los alimentos, de servicio, de limpieza, etc. Con los que se crea la cocina perfecta, con la distribución adecuada y el equipo necesario para dar salida a los platos que se quieren ofrecer.
En resumidas cuentas, montar un negocio de food truck es muy similar a montar un negocio de restauración normal, con la salvedad del espacio destinado a ofrecer el servicio. No se trata de un local sino de un vehículo adaptado para poder ofrecer lo mismo que en un local a pie de calle, pero con un punto innovador y carismático que lo convierte en un negocio vibrante y espectacular para los clientes cuando lo ven parado en la calle.