Se acerca el calor y toca elegir la mejor opción para mantener la temperatura adecuada en el hogar. Cuando suben las temperaturas, mantener una temperatura agradable es una necesidad. Es muy frecuente decantarse por sistemas de refrigeración o climatización portátiles y evitar la instalación de los sistemas más tradicionales. Estas opciones son más accesibles y además se pueden movilizar. Es muy probable que la elección entre un sistema u otro sea sencilla en determinados casos, pero puede ser más complicado elegir entre el aire acondicionado y el climatizador.
Conocer ambos tipos de refrigeración puede suponer la diferencia que determine cuál es la mejor elección en cada circunstancia. Saber cuáles son las ventajas e inconvenientes que ofrece cada solución ayuda a tomar la decisión correcta e informada.
A simple vista, ambas opciones pueden parecer lo mismo y tienen la misma finalidad: refrescar el ambiente cuando el calor hace acto de aparición. Sin embargo, la duda entre estos equipos es muy habitual, debido a que cada uno cuenta con sus propias características y las diferencias entre ambos son notables. Tanto a nivel funcional como la comodidad que ofrecen.
Un climatizador o enfriador de aire es un dispositivo con el que se refresca el ambiente en base al principio de evaporación del agua. Su funcionamiento es sencillo: el aire caliente del ambiente pasa a través de un filtro humedecido, produciendo una disminución de la temperatura del aire antes de volver a expulsarlo al exterior. Este sistema no necesita compresores ni gases refrigerantes, por lo que se trata de una alternativa más ecológica y de menor consumo energético.
Por otro lado, tenemos el aire acondicionado portátil, un sistema de refrigeración autónomo que se puede trasladar de una habitación a otra. A diferencia de un climatizador, para funcionar utiliza compresores, gases refrigerantes y un circuito de refrigeración para extraer el calor del ambiente y expulsarlo a través de un tubo de evacuación, generalmente colocado en una ventana. Proporciona una refrigeración más potente y controlada, capaz de reducir en varios grados la temperatura de la estancia.
Características de cada sistema
Para conocer las propiedades de estos sistemas de refrigeración, hemos consultado con profesionales del servicio técnico Serteco, con experiencia en la reparación y mantenimiento de todo tipo de calderas, sistemas de aire acondicionado y climatización o electrodomésticos.
Ahora sabemos que las principales características de un aparato de climatización evaporativo son el consumo energético bajo, similar al de un ventilador; que no necesita instalación, tan solo conectarlo a la corriente y llevar el depósito de agua; que funciona mejor en los climas secos y su rendimiento baja en un ambiente con más humedad; aporta humedad al aire, por lo que es ideal en zonas más áridas o personas con problemas respiratorios; y es silencioso.
Respecto al aire acondicionado portátil, podemos decir que tiene mayor capacidad de enfriamiento, por lo que es adecuado para espacios de mayor tamaño; incluye un termostato que permite regular la temperatura; requiere la instalación del tubo de salida; tiene un mayor consumo energético, sobre todo en modelos antiguos; elimina la humedad del aire y puede resecar el ambiente, aunque hay modelos que incluyen función de deshumidificador.
La siguiente cuestión que se nos plantea una vez que conocemos las propiedades de cada sistema no es otra que cuál de las opciones es mejor. La respuesta no puede ser uno u otro, puesto que depende de diversos factores: el clima de la zona, el uso que se le va a dar, el presupuesto y las necesidades personales.
En el supuesto de vivir en una zona donde el clima es seco y se busca una solución económica y más ecológica, el aire evaporativo puede ser la mejor opción. En el caso de vivir en zonas húmedas y calurosas y necesitar una refrigeración más intensa y continua, un aire acondicionado siempre será más eficaz.
Pasamos ahora a las ventajas e inconvenientes que presenta un climatizador. Como ventajas citaremos su bajo consumo energético, que no es necesaria la instalación, es portátil y ligero, silencioso y mejora la humedad del ambiente. Por el contrario, su capacidad de enfriamiento es inferior, no es útil si el ambiente es húmedo, es necesario rellenar el depósito de agua y no permite regular o seleccionar la temperatura.
Sobre el aire acondicionado portátil, sus ventajas son la alta capacidad de refrigeración, el control de temperatura; es adecuado en climas cálidos y húmedos y algunos modelos incluyen función de calefacción y deshumidificador. En contra tenemos su mayor consumo eléctrico, es más ruidoso, necesita instalación del tubo de evacuación y puede resecar el ambiente.
A favor y en contra de cada sistema
Teniendo en cuenta las características, ventajas e inconvenientes de cada sistema, podemos decir que para los que buscan una solución más profesional, un aire acondicionado portátil proporciona un rendimiento notablemente superior frente al climatizador. La capacidad que tiene para reducir la temperatura en varios grados y hacerlo de manera controlada hace que sea el aliado perfecto en esos días calurosos que nos trae el verano. Su instalación requiere colocar un tubo que debe salir por alguna ventaja, aspecto que puede resultar incómodo y poco estético para algunos usuarios. Además, se trata de un aparato bastante ruidoso y con un mayor consumo energético, aunque cabe señalar que la tecnología inverter está mejorando su eficiencia en gran medida.
Por otro lado, el climatizador cuenta con sus propias ventajas que lo hacen la opción más adecuada en determinados casos. Aquellos que priorizan el ahorro energético, la movilidad y un ambiente más natural y húmedo tienen en el climatizador la mejor opción. No enfría tanto como el aire acondicionado, pero proporciona una sensación de frescor agradable cuando se utiliza de forma adecuada, como cerca de una ventana, con lo que se facilita el flujo de aire. Cabe señalar que es una excelente opción para oficinas, habitaciones de menor tamaño o zonas en las que no se puede llevar a cabo una instalación permanente.
Para aquellos que vivan en una zona seca y calurosa, busquen un equipo económico y portátil; prefieran un aparato silencioso y fácil de utilizar. Además de querer mejorar la humedad del ambiente, el climatizador es la mejor opción. Si vives en una zona con una humedad o temperatura extrema, necesitas una refrigeración más potente y eficaz; puedes instalar el correspondiente tubo de evacuación y, si quieres un sistema con control de la temperatura y funciones extra, entonces hay que decantarse por un aire acondicionado.
Hacer la elección entre un climatizador y un aire acondicionado portátil es algo que se hace en función de las propiedades particulares y el clima de la zona en la que se viva. Ambos sistemas cuentan con sus pros y contras, como hemos podido observar, por lo que conocerlos en detalle es la mejor manera de poder elegir lo más adecuado.
Una de las diferencias más notables reside en la instalación. Mientras que el climatizador solo requiere un enchufe y tener lleno el depósito de agua, el aire acondicionado necesita sacar el tubo por la ventana y prestar atención a sus componentes, como los filtros, el compresor o los gases refrigerantes.
En el aspecto energético, el consumo puede ser un factor decisivo para elegir: el climatizador consume poco porque su funcionamiento es simple y su capacidad de enfriamiento reducida; el aire acondicionado consume más debido a que su capacidad refrigerante es mayor y cuenta con otras prestaciones.
Respecto al confort que presta cada sistema, diremos que no va en función únicamente de la temperatura; también influyen la estabilidad y el control. El climatizador refresca, pero no permite fijar una temperatura; el aire puede ser húmedo y menos agradable en determinadas circunstancias. El aire acondicionado permite seleccionar la temperatura deseada, programar un horario, regular la velocidad, etc. Lo que se traduce en confort constante y personalizado.
Otra de las diferencias entre el climatizador y el aire acondicionado la encontramos en la versatilidad que ofrece cada sistema. Un climatizador solo aporta frescor, por lo que solo es útil durante las épocas de calor. Por el contrario, el aire acondicionado puede cubrir las necesidades de climatización necesarias en cada momento, proporcionando la temperatura adecuada en cualquier época del año.
Aunque no todos los sistemas de aire acondicionado son equipados con aerotermia, queremos mencionar que, en estos casos, la diferencia es mayor. Este tipo de tecnología aprovecha la energía que contiene el aire exterior (renovable y gratuita) para climatizar el espacio. Es más sostenible, reduciendo las emisiones de CO2; más eficiente, ya que cada unidad de electricidad se multiplica en forma de energía útil; y más versátil, puesto que no solo enfría, sino también calienta.
En definitiva, la diferencia entre un climatizador y el aire acondicionado se resume en que el primero constituye una solución sencilla, económica y temporal; el segundo consiste en un sistema más complejo, duradero y eficiente que puede utilizarse a lo largo de todo el año. Aunque no podemos ignorar el hecho de que sacar el tubo por la ventana en invierno puede no ser una buena idea…
De cualquier modo, antes de comprar hay que revisar bien las especificaciones técnicas, el tamaño de la estancia en la que se va a colocar y el consumo energético del aparato.